Seguramente, más de una vez hayas visto en Internet videos de protectoras en las que se muestra el estado de un gatito recogido de la calle y el después, una vez que el animal ha recibido cuidados en un hogar. Los cambios suelen ser espectaculares. Si tú has pensado en adoptar a un gato, verás que todos esos cambios, que tienen su mejor muestra en el pelaje, están relacionados íntimamente con su salud y bienestar.

Cuando cogemos un gato nacido en la calle o que ha sido abandonado, normalmente es un animal que nos llega desnutrido y con parásitos. El pelo suele tener suciedad y frecuentemente lo vemos duro, sin brillo e incluso puede tener calvas. El primer paso es cepillar al animal y aplicarle productos para las pulgas así como darle tratamiento para los parásitos internos.

El cepillado por si solo ya suele suponer un cambio en el animal, sobre todo si es de pelo largo y estaba enredado y con porquería. En estos casos puede ser incluso recomendable el baño si es posible. Pero también hay que cambiar al gato por dentro, y para eso es importante darle una buena alimentación.

Si el animal está muy desnutrido puede ser importante darle también Suplementos nutricionales gatos para ayudarle a coger fuerzas y poder salir adelante más fácilmente sin coger enfermedades que, en ese estado de debilidad, pueden ser fatales.

Con una buena alimentación, vas a ver como el pelo del gato cambia al cien por cien. Poco a poco se vuelve suave, comienza a coger brillo y hasta puede tener un color distinto. Los cepillados habituales contribuirán a que el pelo que va cayendo se elimine más rápido y cambie todo el pelo feo, quemado del sol o duro por un pelaje aterciopelado.

Ese gato con el pelo brillante y bonito será también un gato sano, que ha encontrado un hogar en el que por fin lo cuidan y le dan todo lo que necesita para tener una vida feliz, pudiendo lucir toda su belleza en su máximo esplendor.

Si el pelo de tu gato, una vez que ha recuperado su brillo vuelve a apagarse, se cae en exceso, tiene caspa o presenta algún problema, acude al veterinario porque puede ser un síntoma de que algo va mal. Algunos gatos, por ejemplo, dejan de asearse cuando están enfermos y la falta de vitaminas puede hacer que el pelo no tenga brillo.