El diagnóstico temprano de enfermedades capilares como la seborrea, la alopecia o el lupus se realiza mediante pruebas y dispositivos avanzados. De ello se ocupa el tricólogo Dermatólogo especialista en Pelo Vigo, un especialista médico cada vez más solicitado.
Más de la mitad de la población mundial tiene problemas capilares, de acuerdo con una encuesta de Svenson. La higiene y cuidados regulares no siempre bastan para mantener un pelo y cuero cabelludo saludables. Por ejemplo, la alopecia androgenética o la monilethrix son hereditarias, de modo que sus síntomas se manifiestan sin importar las precauciones tomadas para su prevención.
Para su detección precoz, los expertos en tricología se sirven de métodos de diagnóstico, como la toma de muestras de cabello o de piel. Concretamente, la biopsia capilar consiste en la extracción de porciones de tejido de forma indolora y mínimamente invasiva. Estas muestras de piel contienen información valiosa sobre el estado de salud del cuero cabelludo. También son útiles para comprobar el avance de la alopecia cicatricial o areata.
La dermatoscopia es otra técnica de diagnóstico utilizada en tricología para identificar patologías capilares y cutáneas. Permite visualizar en detalle las fibras de las distintas áreas del cuero cabelludo y descubrir los indicios de enfermedades de difícil detección, como los tumores. Este dispositivo, que en el campo de la tricología se conoce como ‘tricoscopia’, destaca por su inmediatez.
Además, el dermatólogo tricólogo fundamenta su estudio en el resultado de analíticas de sangre, estudios hormonales y otras pruebas corrientes. De igual forma, valora el historial clínico del paciente en busca de problemas alimenticios, antecedentes familiares, etcétera.
Otros procedimientos usuales en tricología son el tricograma y el fototricograma. Esta última se desarrolla sin dolor con el afeitado y fotografiado de un área reducida del cuero cabelludo, mientras que el tricograma capilar implica la extracción de capilares para estudiar su raíz y crecimiento.