Por sus beneficios intrínsecos, los viajes en ferry gozan de fama en la ría de Vigo. Este servicio conecta el puerto de la ciudad con los principales destinos insulares del estuario, sin las complicaciones de otros medios de transporte y con comodidades propias de un «hotel» flotante. De ahí que numerosos turistas decidan recorrer en ferry Vigo islas cíes y realizar otros itinerarios en transbordador.
El éxito de este servicio radica en parte en la imposibilidad para acceder por tierra al Parque Nacional de las Islas Atlánticas. Los archipiélagos de Ons y de Cíes están separados de la Península por tres millas náuticas aprox. y carecen de helipuertos o aeródromos, siendo visitables solo por vía marítima. En una situación similar se encuentra la isla de San Simón, protagonista de muchos de los itinerarios del ferry.
Los ferries de Vigo son operados por las compañías Mar de Ons y Naviera Nabia. Sus travesías hacen su salida desde el puerto y tienen una duración, en función del itinerario, de cuarenta y cinco minutos a una hora y media. Las comodidades a bordo hacen que el tiempo se pase volante. A diferencia de los catamaranes y otras embarcaciones turísticas, los ferries ofrecen a sus pasajeros un mayor espacio, con camarotes individuales, zonas de ocio, parques infantiles y otros servicios que añaden confort a esta experiencia.
Para quienes buscan relax, el ferry permite explorar la costa viguesa sin aglomeraciones ni estrés. El turismo náutico se desarrolla a un ritmo más suave y relajante, siendo además uno de los transportes más seguros. Estadísticamente, la probabilidad de sufrir un siniestro fatal a bordo es de una entre seis millones.
Por otra parte, tomar un ferry en la ciudad pontevedresa requiere una inversión menor a los cruceros convencionales. Su precio medio es compatible con el presupuesto de la mayoría de los viajeros.