Los parásitos intestinales, una alimentación deficiente o el estrés crónico afectan negativamente al aparato digestivo del gato doméstico. Por frugales que sean sus raciones (de sesenta a noventa gramos al día), los felinos invierten más de veinticuatro horas en digerirlas. Cuando estas largas ‘sobremesas’ se acompañan de problemas como la diarrea o el estreñimiento, urge Comprar complemento para la digestión de gatos, capaz de aliviar sus síntomas y poner remedio a la enfermedad causante.

La oferta de productos para el cuidado digestivo y gastrointestinal de estas mascotas es amplia. Además de consultar al veterinario, nunca está de más informarse sobre las principales dolencias que afectan al sistema digestivo del gato.

La gastroenteritis aguda, por ejemplo, muestra una alta prevalencia en estos mamíferos, que experimentan vómitos y evacuaciones frecuentes. Sus causas probables incluyen la ingesta de bolas de pelo o cuerpos extraños, una reacción adversa a ciertos medicamentos y la acción de parásitos intestinales.

Menos común es la malabsorción del intestino delgado, un síndrome que afecta a la dificultad o incapacidad para asimilar o digerir determinados nutrientes. La inapetencia, gases y disminución repentina del peso forman parte de los síntomas de este trastorno.

Por su parte, la colitis se presenta en felinos jóvenes y adultos como consecuencia de tumores, alergias alimentarias o ingesta de cuerpos extraños (telas, polímeros, etcétera). La dificultad para evacuar o la existencia de sangre en las heces forman parte de la sintomatología de este trastorno.

Las colitis no deben confundirse con la diarrea crónica, una enfermedad que se acompaña de fiebre y dolor abdominal, además de incontinencia. Identificar su origen resulta difícil, por el abanico de posibilidades: ansiedad, mala alimentación, inflamación de las mucosas o parásitos internos.

A propósito de las infecciones parasitarias, son muchos los gusanos que amenazan la salud de cachorros y gatos adultos: tenias, estrongiloidosis, dirofilariosis, anquilostomas, etcétera. Su proliferación en el tracto digestivo ocasiona problemas de hidratación y pérdida del peso corporal.